sábado, 3 de septiembre de 2016

COMPONENTES DE LA CARGA DE ENTRENAMIENTO
Cualquier actividad física realizada por un atleta conduce alteraciones anatómicas, fisiológicas, bioquímicas y psicológicas. La eficacia de dicha actividad resulta una función de su duración, distancia, y cantidad de repeticiones (volumen), la carga y la velocidad (intensidad) y la frecuencia de realización (densidad).

Volumen

Como componente principal del entrenamiento, el volumen constituye el requisito previo cuantitativo vital para los altos lo-gros técnico-tácticos y especialmente físicos. El volumen, que a veces se le llama con imprecisión duración del entrenamiento, comprende las siguientes partes:
1.       El tiempo o la duración del entrenamiento.
2.       La distancia recorrida o el peso levantado por unidad de tiempo.
3.       La cantidad de repeticiones de un ejercicio o elemento técnico ejecutado en un tiempo dado.

      Intensidad

      La intensidad junto con el volumen y la densidad resulta uno de los componentes más importantes del entrenamiento. La misma se refiere a la calidad del trabajo realizado en un período de tiempo. De esta forma, mientras más trabajo se efectúe por unidad de tiempo, mayor será la intensidad. El grado de intensidad puede medirse según el tipo de ejercicio. En los ejercicios de velocidad se miden en metros por segundos (m/s) o cantidad de minutos de realización de un movimiento. La intensidad de las actividades realizadas contra resistencia puede medirse en kilogramo (kg) o kilográmetro (kgm) (1 kg levantado a 1m contra la fuerza de gravedad), mientras que en los deportes de equipo, el ritmo de juego permite la valoración de la intensidad 

Tabla 1
Escala de intensidades propuesta para los ejercicios de velocidad y fuerza(con adiciones; Harre, 1981)
Rendimiento máximo
Intensidad
Zona
1
30 – 50
Baja
2
50 – 70
Intermedia
3
70 – 90
Media
4
90 – 110
Submáxima
5
110 – 130
Máxima
6
130 – 150
Supermáxima

Un método alternativo para la determinación de las intensidades el que se basa en el sistema energético empleado como combustible de la actividad. Esta clasificación (Farfel, 1960; Astrand y Saltin, 1961; Margaria y col., 1963 y Mathews y Fox, 1971), se adecua a los deportes cíclicos (Tab. 2)
Tabla 2
Zonas de intensidades de los deportes cíclicos

Duración del
trabajo Nivel de intensidad
Sistema productor
Ergogenesis % Anaerobio                                       
Ergogenesis % Aerobio
1 – 15 segundos
Limites
ATP – PC
105-95
0-5
15 – 60  segundos
Máxima
ATP- CP Y AL
90-80
10-20
1 – 6 minutos
Submaxima
AL + Aeróbico
70 (40-30)
30 (60-70)
6 - 30 minutos
Media
Aeróbico
(40-30) 10
(60-70) 90
+ 30 minutos
Baja
Aeróbico
5
95

Tabla 3
Las cuatro zonas de intensidad según la reacción del ritmo cardíaco ante la carga de entrenamiento (Nikiforov, 1974)
Zona
Tipo de intensidad
Ritmo cardíaco / min
1
Baja
120-150
2
Media
150-170
3
Alta
170-185
4
Máxima
>185



En el campo de la teoría del entrenamiento, se pueden distinguir dos tipos de intensidades:

1. La intensidad absoluta que resulta una medida del porcentaje del máximo individual necesario para efectuar el ejercicio.

2. La intensidad relativa que es la medida de la intensidad de una sesión de entrenamiento o microciclo dada la intensidad absoluta y el volumen total de trabajo realizado en ese período. 

Mientras más alta es la intensidad absoluta, menor será el volumen de trabajo de cualquier sesión de entrenamiento. En otras palabras, los estímulos de alta intensidad absoluta (>85 %de la máxima) no deben repetirse extensivamente en una sesión de entrenamiento. De forma similar, dichas sesiones deben alcanzar no más de 40% de la totalidad de sesiones por microciclos para emplear en las restantes sesiones una intensidad absoluta inferior

Densidad 

La frecuencia con la cual un atleta se somete a una serie de estímulos por unidad de tiempo se llama densidad de entrenamiento, por tanto, el término densidad se refiere a la relación expresada en tiempo entre las fases de trabajo y recuperación del entrenamiento. Una densidad adecuada garantiza la eficiencia del entrenamiento, impidiendo así que el atleta alcance un estado de fatiga crítica o incluso el agotamiento. Además, una densidad equilibrada puede llevar al logro de una relación óptima entre los estímulos de entrenamiento y la recuperación. El intervalo de reposo planificado entre dos estímulos de entrenamiento depende directamente de la intensidad y duración de cada estímulo, aunque los factores como el estado de entrenamiento atlético, la fase de entrenamiento y las especificidades del deporte también pueden considerarse. Los estímulos por encima del nivel submáximo de intensidad requieren de intervalos de descanso relativamente largos para facilitar la recuperación, ya que la exigencia impuesta al organismo es menor. Una forma objetiva que puede utilizarse para el cálculo del intervalo requerido de prueba es el ritmo cardíaco. Harre (1981) y Herberger (1977) indican que antes de aplicar un nuevo estímulo debe disminuir el ritmo cardíaco entre120 y 140 puls/min; por otra parte Harre (1981) propone una relación óptima de densidad entre el trabajo y el reposo. Según él, para el desarrollo de la resistencia, la densidad óptimas e encuentra entre 1:0.5 - 1:1. Así, una relación de 1:0.5 significa que el intervalo de reposo dura la mitad del intervalo de trabajo. Además, para el desarrollo de la resistencia, cuando se emplean estímulos de alta intensidad, la densidad es de 1:3 - 1:6, por tanto, el intervalo de reposo puede tener entre 3 y 6 veces la duración del intervalo de trabajo. La densidad también puede calcularse a través de otros parámetros. Así, la densidad relativa (DR) la cual se refiere al porcentaje del volumen de trabajo realizado por un atleta en comparación con el volumen total por sesión de entrenamiento puede calcularse mediante la ecuación:

DR = AV x 100 / RV

Donde: AV: representa el volumen absoluto o el volumen de entrena-miento realizado por un individuo
RV: se refiere al volumen relativo o la duración de una sesión de entrenamiento
 


Por ejemplo, AV tiene 102 min y RV 120 min, de entrenamiento. La sustitución de estas dos cifras en la ecuación sería:

DR = 102 x 100/120 = 85 %El porcentaje anterior indica que el atleta posee una densidad relativa de 85 % o que el atleta trabajó solo 85% del tiempo designado.
 Aunque la densidad relativa tiene cierto significado, tanto para el entrenador como para el atleta, mayor importancia tiene la densidad absoluta del entrenamiento de un atleta. La DA se considera la relación entre el trabajo efectivo realizado por un atleta, y se halla mediante la substracción del volumen de los intervalos de reposo para la sesión a partir de AV. La ecuación siguiente ayuda a resolver la DA individual:

DA = (AV - VRI) 100 AV Donde: VRI: es el volumen relativo individual, 26 min
AV: es el volumen absoluto, 102 min La sustitución de estas cifras en la ecuación sería:
DA = (102 - 26) 100 / 102 = 74 %


El índice de demanda general (IOD) el cual expresa el nivel de demanda en el entrenamiento puede calcularse a través de la ecuación propuesta por Iliuta y Dumitrescu (1978):
IOD = OI x DA x AV / 10 000 

Dónde:

 OI: Intensidad general= 63.8 %
DA: Densidad absoluta= 74.5%
AV: Volumen absoluto= 102 min

Por sustitución tenemos:
IOD = 63.8 X 74.5 x 102 / 10 000 = 48.5 %
 


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